Recetas

Croquetas de arroz al horno: cómo aprovechar lo que sobró

El arroz que sobró de ayer es una de las mejores materias primas que hay en la heladera. Estas croquetas de arroz al horno lo convierten en una cena completa, sin fritura y en media hora.

Y hay un bonus: el arroz que pasó la noche en la heladera desarrolla almidón resistente, así que además de aprovecharlo, rinde mejor que el arroz recién hecho.

Ingredientes

Para unas 12 croquetas:

  • 2 tazas de arroz cocido frío (mejor si es del día anterior)
  • 2 huevos
  • ½ taza de queso rallado
  • 2 cucharadas de pan rallado o avena molida
  • 1 diente de ajo picado
  • Perejil, sal y pimienta
  • Pan rallado extra para rebozar

Preparación

  1. Precalentá el horno a 200°C. Forrá una placa con papel manteca.
  2. Mezclá en un bol el arroz frío con los huevos, el queso, el pan rallado, el ajo y el perejil. Salpimentá.
  3. Probá la consistencia: tomá una porción con la mano. Si mantiene la forma, está lista. Si se desarma, sumá pan rallado de a cucharada.
  4. Armá las croquetas del tamaño de una nuez grande y pasalas por pan rallado.
  5. Acomodalas en la placa sin que se toquen y rociá con un hilo de aceite — eso es lo que las dora.
  6. Horno 20 minutos, dalas vuelta y 10 minutos más, hasta que estén doradas.

Por qué se desarman (y cómo evitarlo)

  • Arroz caliente o recién hecho: tiene demasiada humedad. Frío y del día anterior es lo ideal.
  • Falta de ligante: el huevo y el queso son los que pegan. Si la mezcla se ve suelta, sumá uno de los dos.
  • Croquetas muy grandes: no llegan a firmarse en el centro. Chicas es mejor.
  • Placa amontonada: si se tocan, se cocinan al vapor en vez de dorarse.

Un truco que ayuda: si tenés tiempo, dejá la mezcla armada 30 minutos en la heladera antes de hornear. Se firman y se manejan mucho mejor.

Variantes

  • Con verduras: zanahoria rallada, calabaza pisada o espinaca bien escurrida. Escurrila en serio, o la humedad las desarma.
  • Más proteicas: pollo desmenuzado, atún o lentejas cocidas.
  • Sin gluten: reemplazá el pan rallado por avena sin TACC molida o harina de garbanzo.
  • Sin lácteos: sacá el queso y sumá una cucharada más de ligante y un poco de mostaza para el sabor.

Cómo servirlas y guardarlas

Van bien con una salsa de yogur con limón y ajo, o con tomate casero. Con una ensalada al lado ya es cena.

Duran 3 días en la heladera y se recalientan en horno o sartén (en microondas pierden lo crocante). También se congelan crudas, ya armadas: se hornean directo del freezer, sumando unos minutos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *