Garbanzos al ajillo: la receta rápida con 5 ingredientes
Los garbanzos al ajillo son la prueba de que comer legumbres no necesita remojo de un día para el otro ni una olla de dos horas. Con una lata o un frasco de garbanzos cocidos y cuatro ingredientes más que seguro tenés en la alacena, en quince minutos hay un plato caliente, sabroso y con bastante proteína vegetal.
Ingredientes (2 porciones)
- 400 g de garbanzos cocidos (una lata o frasco, escurridos y enjuagados)
- 4 dientes de ajo
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de pimentón dulce (o ahumado, si te gusta)
- Un puñado de perejil fresco picado
- Sal y pimienta a gusto
- Opcional: una pizca de ají molido y unas gotas de limón al final
Paso a paso
- Secá bien los garbanzos. Después de enjuagarlos, pasalos por un repasador. Si entran mojados a la sartén, se cuecen al vapor en vez de dorarse.
- Laminá el ajo en rodajas finas. Cortado así se dora parejo y perfuma todo el aceite.
- Calentá el aceite a fuego medio-bajo y sumá el ajo. Movelo hasta que esté apenas dorado, uno o dos minutos. Si se quema, amarga: mejor sacarlo un segundo antes.
- Agregá los garbanzos, subí a fuego medio y saltealos 6 a 8 minutos, moviendo cada tanto, hasta que tomen color por fuera.
- Apagá el fuego y sumá el pimentón. Va al final y con el fuego apagado porque se quema muy rápido y se pone amargo.
- Salpimentá, agregá el perejil y, si querés, unas gotas de limón y el ají molido. Serví caliente.
Los detalles que cambian el resultado
- Enjuagá los garbanzos de lata: sacás buena parte del sodio del líquido de conserva y el sabor queda más limpio.
- No amontones: si la sartén es chica, hacelos en dos tandas. Necesitan contacto con el fondo para dorarse.
- Si los cocinás vos: remojo de 8 a 12 horas y cocción de una hora y media aproximadamente, o unos 30 minutos en olla a presión. Conviene hacer de más y freezar en porciones.
Qué aporta este plato
Cada porción tiene alrededor de 200 gramos de garbanzos cocidos, que aportan unos 15 gramos de proteína y bastante fibra. Si querés saber cuánta proteína necesitás por día y cómo llegar sin suplementos, lo contamos en esta nota. Las calorías vienen sobre todo de los garbanzos y del aceite de oliva: si cuidás el peso, podés bajar a dos cucharadas sin perder sabor.
Cómo servirlos
- Como tapa o picada: en un cuenco, con pan tostado al lado.
- Como plato principal: con un huevo poché o a la plancha arriba y una ensalada verde.
- Con espinaca: sumá dos puñados de espinaca al final y dejá que se marchite con el calor de la sartén.
- Fríos al otro día: en una ensalada con tomate y cebolla morada.
Si te quedaste con ganas de garbanzos crocantes, probá los garbanzos tostados al horno, que salen como un snack.
Apto celíacos: la receta es naturalmente sin gluten, pero revisá que el pimentón y los garbanzos envasados tengan el logo sin TACC.
