Semillas de amaranto: beneficios para el organismo
Las semillas de amaranto son uno de esos alimentos que estuvieron miles de años en la mesa americana, casi desaparecieron y volvieron por la puerta grande. Es un pseudocereal sin gluten, con más proteína y más calcio que la mayoría de los cereales.
Qué es el amaranto
No es un cereal en sentido botánico: es un pseudocereal, como la quinoa. Eso significa que se usa como un cereal en la cocina, pero viene de una planta de otra familia, y por eso su perfil nutricional es distinto.
Fue alimento base de aztecas e incas. La NASA lo estudió como alimento para astronautas, justamente por su densidad de nutrientes en poco peso.
Propiedades: qué aporta
- Proteína: alrededor de 13-14 g cada 100 g, bastante más que el arroz o el trigo. Y de mejor calidad: contiene lisina, el aminoácido que suele faltar en los cereales.
- Calcio: es de los vegetales con más calcio. Útil si no consumís lácteos.
- Hierro y magnesio: en cantidades destacables.
- Fibra: ayuda al tránsito intestinal y a la saciedad.
- Vitaminas A, C y del complejo B.
- Sin gluten: apto para celíacos, siempre que el paquete tenga el logo sin TACC (puede contaminarse en el molino).
Para qué sirve
Por su composición, el amaranto es especialmente útil en algunos casos concretos:
- Dietas sin gluten: suma variedad y nutrientes donde suele haber déficit.
- Alimentación vegetariana o vegana: aporta proteína de buena calidad y calcio vegetal.
- Personas activas y deportistas: buena densidad energética y minerales. Podés ver más en actividad física.
- Etapas de mayor demanda: crecimiento, embarazo o recuperación, siempre con indicación profesional.
Conviene ser claro con las expectativas: el amaranto es un alimento nutritivo, no un medicamento. Puede acompañar el tratamiento de distintas condiciones dentro de una dieta equilibrada, pero no cura enfermedades por sí solo. Desconfiá de quien te lo venda como remedio.
Cómo se consume
- Inflado (como pochoclo diminuto): en yogur, licuados o barritas caseras. Es la forma más fácil de arrancar.
- Hervido: 1 parte de amaranto por 3 de agua, unos 20 minutos. Queda tipo polenta suave. Sirve de guarnición o de base para hamburguesas vegetales.
- En harina: para mezclar con otras harinas sin gluten en panificados.
- Tostado: en una sartén seca, unos segundos, para espolvorear sobre ensaladas.
Un detalle práctico: solo o hervido tiene sabor suave y textura algo gelatinosa, que no le gusta a todo el mundo. Mezclado con otro cereal o inflado en el desayuno entra mucho mejor.
Cuánto conviene comer
Dos o tres cucharadas por día alcanzan para notar el aporte, dentro de una alimentación variada. Como todo pseudocereal, es calórico: no es un alimento «libre», sino uno que reemplaza a otro cereal en el plato.
Esta nota es informativa y no reemplaza la consulta con un nutricionista o tu médico de cabecera.

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