Las 4 leyes de la alimentación saludable que ordenan cualquier dieta
Antes de las dietas de moda, de los superalimentos y de los ayunos, hubo cuatro reglas. Las leyes de la alimentación saludable las formuló el médico argentino Pedro Escudero en la década del 30, y casi un siglo después siguen siendo el mejor filtro para separar lo que sirve de lo que no.
1. Ley de la cantidad
La cantidad de comida debe cubrir las necesidades energéticas del organismo.
Ni de más ni de menos. Parece obvio, pero acá caen dos extremos: el que come de más sin registrarlo, y el que se somete a dietas de hambre pensando que menos siempre es mejor.
Una dieta de 800 calorías viola esta ley tanto como comer 4.000. Las dos están mal por el mismo motivo.
2. Ley de la calidad
La alimentación debe ser completa, aportando todos los nutrientes.
Hidratos, proteínas, grasas, vitaminas, minerales y agua. Todos. Acá es donde se caen las dietas que eliminan un grupo entero: las que sacan todos los hidratos, todas las grasas, o las que te dejan comiendo solo sopa.
Cuando una dieta prohíbe una categoría completa de alimentos, ya sabés que está violando esta ley.
3. Ley de la armonía
Los nutrientes deben guardar proporción entre sí.
No alcanza con que estén todos: tienen que estar en proporciones razonables. Una dieta con proteína suficiente pero con el 70% de las calorías viniendo de grasa cumple la ley de la calidad y rompe la de la armonía.
Es la ley que explica por qué «comé todo lo que quieras de esto» nunca es un buen consejo.
4. Ley de la adecuación
La alimentación debe adecuarse a la persona.
Esta es la más importante y la que más se ignora. A tu edad, tu actividad, tu estado de salud, tus gustos, tu cultura y tu bolsillo.
Un plan perfecto en el papel que no podés pagar, que no te gusta o que no encaja con tus horarios, es un plan malo. La mejor dieta del mundo es inútil si no la vas a sostener.
Escudero incluyó el bolsillo y la cultura hace noventa años. Buena parte de la industria del wellness todavía no llegó a esa conclusión.
Cómo usarlas como filtro
La próxima vez que te crucen una dieta milagrosa, pasala por las cuatro leyes:
- ¿Cubre tus necesidades de energía? (cantidad)
- ¿Están todos los grupos de nutrientes? (calidad)
- ¿Las proporciones tienen sentido? (armonía)
- ¿La podés sostener vos, en tu vida real? (adecuación)
Si falla una sola, no es una dieta: es una moda. Casi todas las dietas exprés fallan al menos dos.
Noventa años después, sigue sin haber nada mejor que estas cuatro preguntas.
