Alimentos sin TACC: la lista de lo que sí podés comer
Cuando llega el diagnóstico, la primera reacción suele ser mirar la heladera y pensar que ya no se puede comer nada. Pero la lista de alimentos sin TACC es mucho más larga de lo que parece, y buena parte de lo que ya tenés en casa es apto tal cual está.
TACC significa trigo, avena, cebada y centeno. Todo lo que no derive de esos cuatro cereales, y no esté contaminado por ellos, se puede comer sin problema.
Los alimentos sin TACC que son aptos por naturaleza
Estos no necesitan certificación ni logo, porque nunca tuvieron gluten. Son la base de la alimentación y también la parte más económica:
- Carnes y huevos. Vacuna, cerdo, pollo, pescado y mariscos frescos, sin rebozar ni marinar
- Frutas y verduras. Todas, frescas o congeladas sin aditivos
- Legumbres. Lentejas, garbanzos, porotos, arvejas secas
- Lácteos. Leche, quesos frescos y duros sin agregados, yogur natural
- Aceites y grasas. Oliva, girasol, maíz, manteca
- Frutos secos y semillas al natural, sin saborizar
Los cereales y las harinas que sí podés usar
Acá está la parte que más sorprende. Hay bastantes más opciones que el arroz:
- Arroz en todas sus variedades, incluido el arroz integral
- Maíz: polenta, harina de maíz, fécula
- Quinoa
- Amaranto: las semillas de amaranto no contienen gluten y son una fuente muy completa de proteínas y calcio
- Trigo sarraceno o alforfón, que a pesar del nombre no es trigo
- Mandioca y su fécula, la tapioca
- Papa y fécula de papa
- Mijo y sorgo
El caso de la avena, que merece un párrafo aparte
La avena es el punto más discutido. La proteína que tiene, la avenina, es tolerada por la mayoría de las personas celíacas, pero no por todas.
El problema real es otro: la avena que se consigue habitualmente se cultiva, transporta y procesa junto con trigo, así que llega contaminada. Por eso en Argentina se la incluye dentro del TACC.
Existe avena certificada libre de gluten, pero incluso esa conviene incorporarla con el visto bueno del médico y no por decisión propia.
Los alimentos que hay que revisar siempre
Son los procesados. Acá el gluten aparece donde uno menos lo espera, porque se usa como espesante, aglutinante o soporte de aromas:
- Fiambres, embutidos y salchichas
- Caldos en cubo y sopas instantáneas
- Salsa de soja y aderezos preparados
- Golosinas, chocolates y helados
- Snacks saborizados
- Levadura de cerveza
- Algunos medicamentos y suplementos
Con estos no alcanza con leer los ingredientes. Hay que chequear que estén en el listado oficial.
Dónde se verifica de verdad
La ANMAT publica y actualiza el Listado Integrado de Alimentos Libres de Gluten. Es la referencia que corresponde usar, y se consulta en el sitio oficial de la ANMAT.
Un producto puede cambiar de fórmula o de proveedor sin aviso, así que la marca que era apta el año pasado no necesariamente lo sigue siendo. Los grupos de redes sociales y las listas que circulan por WhatsApp suelen estar desactualizados.
Cómo armar la alacena sin volverse loco
Una forma práctica de encararlo: construí la base con productos naturalmente aptos y dejá los industrializados para casos puntuales.
Si el ochenta por ciento de lo que comés son verduras, carnes, huevos, legumbres, arroz y frutas, la verificación de etiquetas se reduce a un puñado de productos. Eso baja el riesgo y también el costo, porque los productos certificados sin gluten son bastante más caros.
En la sección de recetas hay varias preparaciones que ya son aptas sin adaptar nada. Y si todavía no leíste sobre los síntomas de celiaquía y cómo se diagnostica, ese es el punto de partida antes de cambiar la dieta.
Esta nota es informativa y no reemplaza la consulta médica ni la de un licenciado en nutrición.
